Quiropodia

En nuestra consulta se realizan todos los tratamientos para prevenir y tratar las afecciones de los pies. A nivel dérmico, nuestros pies padecen o pueden padecer en algún momento de nuestras vidas muchas clases de lesiones.

En una visita podológica se trata al pie en su conjunto, tanto las láminas ungueales como la epidermis del mismo.

En una sesión de quiropodia se realiza la valoración de las difernetes lesiones que puede sufrir un pie y se tratan.

Se pueden diferenciar las siguientes lesiones:

-Hiperqueratosis plantares (durezas)

Helomas plantares  o digitales (denominado comúnmente “ojos de pollo”).

-Onicocriptosis (uña encarnada)

-Dermatomicosis y/u Onicomicosis (afección fúngica de la piel y/o la lámina ungueal)

– Hallux abductus valgus (deformidad del primer dedo, conocido como “juanete”)

-Papiloma vírico plantar (afección vírica en la planta del pie, verrugas plantares)

En las actividades deportivas existe mayor predisposición a sufrir estas lesiones. Durante la carrera se realizan mayor número de impactos y de mayor intensidad que en nuestra vida diaria. También influyen de manera directa  la fricción repetitiva con el calzado, el aumento de calor y la sudoración.

Las lesiones más frecuentes en deportistas son:

Ampollas (se producen por las fuerzas de cizallamiento y el roce excesivo durante la carrera prolongada.Esto da lugar a una división entre el estrato inferior de la epidermis con la unión dermoepidérmica, este espacio es ocupado por liquido inflamatorio)

Onicocriptosis (Encarnación de la lámina ungueal por compresión del calzado y/o una alteración en la pisada)

Heloma subungueal (hematomas por microtraumatismos continuados sobre la uña, generalmente en el Primer dedo por carreras de larga duración, bajadas extremas y en deportes de contacto directo como el fútbol)

-Dermatomicosis (“Pie de atleta”. Por un aumento de la temperatura y la sudoración la piel se macera, luego la barrera de defensa natural de nuestra epidermis se ve vulnerada, pudiendo ser afectada por los hongos, provocando la dermatomicosis)

Hiperqueratosis y helomas plantares (Durezas o “Callos”, se producen por una actividad elevada y/o por una alteración biomecánica. El reparto de las presiones corporales no se realiza homogeneamente y se sobrecargan las articulaciones. Los más comunes se localizan en el metatarso).